
El 16 de junio de 1900 empiezan las obras de los accesos al parque de atracciones, con un tranvía (conocido popularmente como el Tramvia Blau, el Tranvía Azul) y un funicular. Paralelamente, en la cima las obras continúan, con la explanación y construcción de terrazas y edificios. El 29 de octubre de 1901 se celebra la inauguración oficial de las nuevas instalaciones y, paradójicamente, el funicular es la primera gran atracción del parque dado el carácter innovador en la época de este singular medio de transporte. Ese año también llegan los primeros entretenimientos, como las básculas automáticas y máquinas de venta de postales.
La primera década se caracterizará por pequeñas diversiones como Telescopios y prismáticos, Columpios, Tiro Flobert, juegos de bolos, los espejos, autómatas, estación de palomas mensajeras, etc.; así como una gran cantidad de actos de toda clase: Coros de Clavé, bandas militares, orquestas y ascensiones en globo, entre otros. En cuanto a los edificios, se abren el Gran Café Restaurante Tibidabo y el hotel Restaurante Coll, además de la gran sala de fiestas, donde se intenta, sin conseguirlo, abrir algunas dependencias como casino.